El "Milagro económico español": consecuencias del Plan de Estabilización franquista.

A finales de la década de 1950, España se encontraba en una situación económica difícil, con un sistema productivo obsoleto y una economía estancada. En 1959, el régimen franquista adoptó un giro hacia una economía de mercado más abierta, mediante el llamado Plan de Estabilización, el inicio de una serie de reformas que buscaban liberalizar la economía, abrir el mercado y atraer inversiones extranjeras. 

Medidas como la devaluación de la peseta, la liberalización de precios y salarios y la apertura al comercio exterior sentaron la base para un periodo de crecimiento económico sostenido entre las décadas de 1960 y 1970, conocido como el "Milagro Económico Español"

Este "milagro" se vio acentuado con el aumento del comercio exterior con Europa y el atractivo del mercado español para los extranjeros. El sector turístico fue el que más se desarrolló, experimentando un gran auge, y este pasó a ser uno de los principales sectores de nuestro país hasta la actualidad.

Sin embargo, la apertura del mercado tuvo numerosos efectos negativos, de los cuales algunos se atenuaron con el tiempo, mientras que otros solo empeoraron.

La apertura del mercado aumento la desigualdad entre las regiones más urbanas y desarrolladas, como Madrid y Barcelona, y las más campestres, como Castilla o Murcia. Además, el desarrollo industrial que experimentó el país provocó una pérdida masiva de empleos en sectores como la agricultura y la manufactura, lo que llevó a cada vez más españoles a emigrar a la ciudad.

Por otro lado, al salir de la autarquía, el país se volvió cada vez más dependientes de las otras economías extranjeras, cuyas importaciones desplazaron a las industrias nacionales menos competitivas. La liberalización de los precios y la expansión del crédito también provocaron un aumento de la inflación, lo que aumentó la presión sobre los salarios y el coste de vida.

Cabe destacar que estas reformas económicas liberales no fueron acompañadas de una apertura política: la represión dictatorial y la falta de libertades políticas seguía siendo un problema, el cual derivó en una inestabilidad social que aumentaría con el tiempo y daría lugar a grupos extremistas y terroristas, los cuales amenazaron la paz social durante los últimos años de la dictadura.



En conclusión, la apertura del mercado español durante la dictadura de Franco trajo consigo un periodo de crecimiento económico notable, pero también generó problemas estructurales que afectaron tanto a la economía como a la sociedad. A pesar de las reformas y el "milagro económico", España continuó enfrentando desigualdades sociales y regionales, dependencia externa y una creciente conflictividad laboral y política. Estos problemas no desaparecieron con el final de la dictadura, sino que fueron legados a la transición democrática, donde se intentó corregir algunas de las disparidades generadas durante esa época. Sin embargo, la compleja herencia económica de ese periodo sigue siendo objeto de debate y análisis en la historia económica del país.


"España: De la autarquía a la modernización (1939-1975)" - Juan Carlos García de la Fuente

"El Plan de Estabilización de 1959 y la transición hacia el crecimiento económico en España" - Revista de Historia Económica

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